Nueva Vicerrectora de Vinculación con el Medio

Oct
7
2016
Como experta en gestión cultural y Administradora Pública, asume el desafío de fortalecer el trabajo de Vinculación con el Medio. “Debemos potenciar nuestra identidad, dar sustento al patrimonio e ir reconstruyéndonos a partir de las nuevas generaciones que ingresan a la Universidad de Santiago”, explica la nueva autoridad.
 
Hasta antes de asumir la Vicerrectoría de Vinculación con el Medio, la Dra. Karina Arias Yurisch se desempeñaba, desde agosto, como académica del Departamento de Gestión y Políticas Públicas de la Facultad de Administración y Economía (FAE). La misma en la que se tituló como Administradora Pública hace poco más de una década y donde también se ha desarrollado como docente.
 
“Cuando estuve estudiando el doctorado en Administración y Políticas, una de las cosas que más extrañé fue hacer clases”, recuerda con nostalgia, a propósito de los cuatro años que permaneció en Estados Unidos, en la Universidad del Estado de Florida, desde agosto de 2012.
 
A sus 34 años de edad, no duda de que su identidad con la Universidad de Santiago y su experiencia en gestión cultural fueron determinantes para que el Rector Dr. Juan Manuel Zolezzi Cid le confiara esta nueva misión. “Una de las cosas que más quiero aprovechar es mi tema de investigación doctoral, sobre modelos colaborativos”, anticipa la académica.
 
Esto, considerando la diversidad de Unidades que integran la Vicerrectoría de Vinculación con el Medio: Departamento de Comunicaciones, Departamento de Extensión, Departamento de Educación Continua, Departamento de Relaciones Internacionales Interuniversitarias, Editorial Usach, Programa de Responsabilidad Social Universitaria, Consejo de Desarrollo Social Empresarial, Fundación de Egresados y Amigos de la Universidad de Santiago de Chile (Fudea) y Fundación Planetario.
 
Del teatro a la administración pública
 
Su amor por el teatro ocupa un lugar importante en su vida, lo que se remonta a su infancia. De hecho, no dudó en estudiarlo y dar las pruebas respectivas en las Universidades de Chile y Católica. Pero no logró el objetivo. Sin embargo, el futuro le daría nuevas oportunidades desde otros escenarios. “Mi segunda opción era trabajar en relación al gobierno”, asegura. Por ello, decidió estudiar Administración Pública. La elección fue la Universidad de Santiago de Chile. Su ingreso, el año 2000.
 
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Con mucho entusiasmo iniciaba su primer año de estudios. Y también una exigente preparación física para intentar una vez más con el Teatro, aunque tampoco fructificó. “Mi destino era quedarme en Administración Pública. Comencé a conocer la carrera y me enamoré de ella”, reconoce la Dra. Karina Arias. Su entusiasmo y buen rendimiento académico la llevarían a asumir varias ayudantías.
 
Paralelamente a sus estudios y posterior desempeño como profesora de la FAE, cursó algunos talleres de teatro. Luego de su práctica en Codelco decide iniciar un magíster en Gestión Cultural. “Logré generar un nexo entre Administración Pública y el Teatro. Además, trabajé en temas de políticas culturales, ámbito en el que desarrollé mi tesis de grado”, aclara.
 
Su paso por el magíster le permitió generar varias redes. Ahí conoció, por ejemplo, a una directora de teatro que la invitó a participar, en 2011, a una compañía. Su desempeño como actriz en la obra La Bohème incluyó el Festival Teatro a Mil. “Finalmente logré trabajar en las tablas”, reconoce con satisfacción.
 
Gestión cultural y proactividad estudiantil
 
Entre sus experiencias profesionales, la Dra. Karina Arias se ha desempeñado en la Dirección Metropolitana del Servicio Nacional de Capacitación y Empleo (Sence) y en el programa Chile Emprende, de la Subsecretaría de Desarrollo Regional y Administrativo, además de asesorías a municipalidades. “He estudiado y trabajado en ambientes en los que quizás uno podría frustrarse fácilmente, pero hay que aprender a seguir adelante”, explica.
 
“Existe una idea de que la gestión cultural, en general, sobrevive por proyectos autofinanciados, los que hoy, además, tienen que ser sostenibles en el tiempo”, agrega la académica. En esa misma línea, destaca la proactividad estudiantil. “Cuando comencé a hacer clases, junto a varios estudiantes formamos una unidad de extensión en el Departamento de Gestión y Políticas Públicas. Éramos alrededor de quince personas y teníamos un set para entrevistas, realizamos talleres y varias actividades culturales”, recuerda.
 
Incluso, revela que “justo el día en que el Rector Juan Manuel Zolezzi me propuso que asumiera este nuevo cargo, les conté a mis estudiantes sobre la posibilidad de que participáramos en un proyecto sobre un ciclo de cine. Y muchos se interesaron”. Un aspecto que la lleva a valorar aún más la posibilidad de contar con un campus único. “Tenemos una gran cantidad de estudiantes artísticos y es muy importante proveerlos de herramientas y mostrarles que efectivamente existen maneras de fortalecer sus intereses”, plantea la académica.
 
Potenciar la identidad como embajadores del Plantel
 
Es inevitable no sentir orgullo al ser la primera mujer en el Departamento de Administración Pública que, luego de haber egresado del pregrado, regresara con el grado de doctora a cumplir labores como docente. “Debemos potenciar nuestra identidad, dar sustento a nuestro patrimonio e ir reconstruyéndonos a partir de las nuevas generaciones que ingresan a la Universidad de Santiago”, explica la nueva autoridad.
 
Asimismo, anticipa que entre sus objetivos se propone identificar los puntos de encuentro para potenciar los lazos dentro del Plantel, “pues tal como ocurre con las Facultades, cada Unidad tiene sus propios énfasis y prioridades, por lo que debemos traducir los intereses para sumar energías y dar valor al trabajo que se realiza hace algunos años en las distintas Unidades de Vinculación”.
 
Junto con insistir en facilitar las condiciones para que se conecten las ideas y encontrar los puentes para fomentar la creatividad, la Dra. Karina Arias también proyecta potenciar el sentido de identidad que caracteriza a los egresados. “Incluso en el extranjero es algo muy marcado, por el gran cariño que le tienen a la Universidad, una de las instituciones con mayor conciencia y compromiso social, lo que nos distingue de otras y nos hace valorarla aún más”, destaca.
 
Y tal como apunta al deber de asumir el rol de agentes de desarrollo, la académica igualmente reconoce que “me di cuenta que fui una embajadora de la Universidad de Santiago Chile en el extranjero, por lo que tenemos que potenciar que otros nos conozcan a través de quienes somos parte de esta Universidad. Profesores y estudiantes debemos ser embajadores en el extranjero”, concluye.