De espectadores a creadores: impulsando la democracia cultural

Por: Fabián Rosales Lima, Director Ejecutivo Corporación Cultural

Hace tres años comenzamos a invitar a vecinos de Villa Portales a la Temporada de Conciertos Usach. Con el tiempo, se volvieron público habitual y, más tarde, protagonistas: pidieron un espacio propio y así nació un taller de arpilleras sobre memoria e identidad, cuyos resultados se exhibirán en la Sala de Artes y Oficios Usach en 2027. Este tránsito, de espectadores a creadores, es lo que separa la democratización cultural -acercar el acceso a las artes a toda la población- de la democracia cultural, donde las personas son sujetos de derechos y productoras de sentido.


Este recorrido ocurre en un momento en que el ajuste en cultura se profundiza: el presupuesto total del sector se recorta 10% en 2026, los Fondos de Cultura 2027 caen 9,6%, y se avanza en reestructuraciones que presentan alta resistencia en organizaciones y agentes culturales. En un país que destina menos del 0,6% del gasto público a cultura, lo que está en juego es el derecho de toda persona a participar en la vida cultural, reconocido en el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales.


En este escenario, la Universidad de Santiago sostiene, desde Vinculación con el Medio, una oferta gratuita que se despliega por la Región Metropolitana y alcanza a más de 50 mil personas al año, buscando no sólo acceso, sino también habilitar ciudadanía. La iniciativa en Villa Portales lo ilustra: vecinos que dejaron de ser público para convertirse en autores y relatores de su memoria e identidad. Sostener estos procesos no debería depender solo de la capacidad presupuestaria de cada institución, sino de una política pública que garantice los derechos culturales y proteja lo que hoy se construye en territorios y comunidades.