Noticias
El equipo interdisciplinario está compuesto por alumnas de Pedagogía en Castellano y de Psicología y la colaboración de Cagliostro Cinema, iniciativa vinculada al programa de Magíster del Instituto de Estudios Avanzados (IDEA), especialista en cine y producción audiovisual.
Como una oportunidad para fortalecer el vínculo entre la universidad y el territorio, promoviendo un trabajo colaborativo en el que los relatos, experiencias y saberes de las personas mayores sean el eje central del proceso, estudiantes y docentes de la carrera de Pedagogía en Castellano desarrollan el proyecto “Cine y Memorias: taller creativo para adultos mayores”.
La iniciativa nace a partir de una propuesta presentada al Fondo de Vinculación con el Medio de la Universidad de Santiago de Chile, adjudicada durante este año y liderada por la docente supervisora de prácticas y representante del proyecto, Gloria Fernández Lagos.
“Esta idea surgió al identificar la necesidad de generar espacios donde las personas mayores pudieran expresar sus historias, fortalecer su bienestar y participar activamente en una experiencia creativa a través del séptimo arte”, señala la docente.
La iniciativa es posible gracias al trabajo conjunto con el Club de Adulto Mayor Cropalama de Independencia, organización que abre sus puertas y permite desarrollar esta experiencia en un contexto cercano y significativo para sus integrantes.
“Creo que justamente esa articulación entre la universidad, distintas disciplinas, una productora audiovisual y una organización comunitaria es lo que le entrega tanta riqueza al proyecto y nos permite ofrecer un taller pertinente, respetuoso y construido desde las necesidades e intereses de las propias participantes”, asegura la profesora Fernández.
El equipo interdisciplinario reúne a estudiantes de Pedagogía en Castellano del Departamento de Lingüística y Literatura (DLL), quienes cumplen el rol de mediadoras del taller. Una de ellas, además, desarrolla su tesis de investigación en torno a esta misma temática.
A ellas se suma una estudiante de la carrera de Psicología de la Facultad de Humanidades, quien asesora el trabajo con personas mayores; y un integrante del programa de Magíster del IDEA-Usach, representante de Cagliostro Cinema, encargado de la formación inicial en lenguaje cinematográfico de las mediadoras, así como del registro y edición audiovisual del proyecto, incluyendo la realización de cortometrajes y la muestra final.
La estudiante de cuarto año de Pedagogía en Castellano y mediadora del proyecto, Constanza Lazo Briones, destaca que, como docentes en formación, esta experiencia les ha permitido comprender que la educación ocurre mucho más allá de la sala de clases y que la vinculación con el territorio constituye una dimensión fundamental de su futuro rol profesional.
“Trabajar con personas mayores nos ha desafiado a adaptar nuestras estrategias de mediación, a escuchar con mayor atención y a construir actividades que realmente dialoguen con sus intereses, experiencias y ritmos de aprendizaje. Ha sido una oportunidad para comprender que enseñar también significa generar espacios de participación, confianza e intercambio, donde todas las personas tienen algo que aportar”, sostiene la estudiante.
El taller
El taller se desarrolla mediante encuentros semanales de aproximadamente una hora, donde cada sesión está diseñada para que el cine sea un punto de partida para conversar, recordar y crear.
“Más que ver películas completas, trabajamos con fragmentos cuidadosamente seleccionados que abordan temas como la memoria, la familia, la identidad, los afectos y la vida cotidiana. La idea es que esas imágenes despierten recuerdos y emociones que luego las participantes puedan compartir con el grupo”, explica la docente.
En las sesiones se ha privilegiado principalmente el cine chileno y documentales que retratan historias cercanas y humanas. Entre ellos destacan fragmentos de El agente topo, La once y La memoria infinita, producciones que invitan a reflexionar sobre el envejecimiento, los vínculos, el cuidado y la importancia de la memoria.
También se han incorporado obras como Carta a mis padres muertos, de Ignacio Agüero, y ejercicios de correspondencia audiovisual inspirados en Correspondencia, experiencias que han permitido mostrar cómo el cine puede transformarse en una forma de diálogo personal, intercambio de vivencias y construcción de memoria a través de imágenes y cartas filmadas.
“Después de cada visionado abrimos un espacio de conversación donde las participantes comentan qué les evocó la película, qué recuerdos aparecieron o con qué experiencias personales conectaron. A partir de esas conversaciones realizamos actividades de escritura creativa, como diarios de vida, cartas dirigidas a personas significativas o pequeños relatos autobiográficos”, agrega la profesora Fernández.
Además, el taller incorpora conceptos básicos del lenguaje audiovisual, como planos, encuadre, composición de la imagen y movimientos de cámara, mediante una metodología accesible que utiliza dispositivos celulares, con el propósito de que las participantes descubran que también pueden contar historias a través de imágenes.
“Todos estos aprendizajes convergen en la realización de un cortometraje autobiográfico colectivo, donde cada participante tendrá la oportunidad de narrar parte de su historia y dejar un registro audiovisual de sus recuerdos y experiencias de vida”, concluye la profesora.
_____
- Autor: Enzo Borroni
- Fuente: Usach.cl